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Espondilitis Anquilosante

bursitis


Columna vertebral en riesgo


Contenido



¿Qué es?


La espondilitis anquilosante es un proceso inflamatorio crónico de carácter reumatológico que afecta principalmente las articulaciones de la columna vertebral, tanto entre las vértebras de la columna y en las articulaciones entre la columna y la pelvis (sacroileacas). Esta enfermedad finalmente hace que las vértebras afectadas se fusionen.

También puede afectar otras articulaciones como tobillos, rodillas, muñeca, caderas, etc. La enfermedad tiene más predominio en extremidades inferiores.

También se le conoce como “espondilitis anquilopoyetica” o “espondiloartritis anquilosante”.

 


Causas


Al día de hoy no se conoce con exactitud la causa directa de la espondilitis anquilosante;  se habla de tres posibles factores que tienen  un papel importante en el desarrollo de la enfermedad:

1-Predisposición genética: Es habitual encontrar en la persona afectada el antígeno de histocompatibilidad HLA-B27. Solo un 6% de la población es portadora del antígeno, además un 5% de enfermos de espondiloartritis no es portador del HLA-B27, hecho que evidencia que no es necesaria la presencia de esta glicoproteína para desarrollar la enfermedad.

2-Bacterias: Se habla de que la penetración en el organismo  de fragmentos de  bacterias aprovechándole de la debilidad del sistema digestivo.

3-Respuesta inmunitaria anormal: El cuerpo lucha contra tejidos del propio cuerpo que tienen semejanza con el antígeno HLA-B27, o con los antígenos de las bacterias anteriormente mencionadas.

La enfermedad comienza con mayor frecuencia entre los 20 y los 40 años de edad, pero puede ocurrir antes de la edad de 10 años y afecta más a hombres que a mujeres. Los factores de riesgo abarcan:

  • Antecedentes familiares de espondilitis anquilosante
  • Sexo masculino

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Síntomas


La enfermedad comienza con un dolor de espalda baja o lumbalgia  que va y viene.

  • El dolor y la rigidez son peores en la noche, en la mañana o cuando no se está activo.
  • El dolor mejora particularmente con ejercicio o actividad.
  • El dolor de espalda puede comenzar en las articulaciones sacroilíacas (entre la pelvis y la columna).
  • Fatiga
  • Inflamación de los ojos
  • Dolor en los talones
  • Rigidez y dolor en la cadera
  • Dolor e inflamación articular de  los hombros, rodillas y tobillos
  • Inapetencia
  • Fiebre leve
  • Pérdida de peso

Puede haber disminución de la  movilidad en la columna lumbar y es posible la persona afectada  no sea capaz de expandir completamente el tórax, debido al compromiso de las articulaciones intercostales.



Pruebas de diagnóstico


Los exámenes para hacer un diagnostico de espondilitis anquilosante son:

  • CSC
  • Tasa de sedimentación eritrocítica
  • Antígeno HLA-B27
  • Radiografías de la columna y de la pelvis



Tratamiento


Se  prescriben  antinflamatorios no esteroides (AINES) para tratar  la inflamación y el dolor.
También se puede da terapia con corticosteroides o medicamentos que inhiban el sistema inmunitario. Los fármacos inhibidores del FNT (etanercept, adalimumab, infliximab), que bloquean una proteína inflamatoria, han demostrado que mejoran los síntomas de la espondilitis anquilosante.

La cirugía se considera cuando  el dolor o el  daño de las articulaciones es severo.

El Terapia Física podrá utilizar sus conocimientos en el campo del ejercicios terapéutico para ayudarle al paciente. Los ejercicios pueden ayudar a mejorar la postura y la respiración. Sin olvidar por supuesto, el fortalecimiento de los músculos  paravertebrales  del paciente.

El uso de agentes físicos como la termoterapia y la crioterapia se utilizan para ayudar a controlar el dolor y la inflamación.

El masaje terapéutico descontracturante es de gran beneficio también, tanto para mejorar la condición de la piel y músculo como para aliviar el dolor.

La electroterapia puede ayudar al tratamiento y evolución del paciente por poder emplearse con los siguientes fines:

  • Analgesia
  • Desinflamación
  • Descontracturante
  • Fortalecimiento muscular

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