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Cervicoartrosis

cervicoartrosis


Degeneración articular del cuello


Contenido


¿Qué es la Cervico artrosis?



La cervicoartrosis es un proceso degenerativo, en el cual se produce un deterioro del cartílago de las distintas articulaciones del raquis cervical. Aunque el proceso siempre se inicia en el disco intervertebral, más adelante afecta  las articulaciones vertebrales y todos los elementos de las mismas (cápsula, ligamentos...).

Representa  una de las causas más frecuentes de cervicobraquialgias de origen radicular causado por compresión mecánica de una raíz nerviosa por una hernia discal o un osteofito (pico de loro).
El proceso artrósico es fácilmente detectable en radiografías simples, ya que en ellas se pueden observar osteofitos, pérdida de altura del disco intervertebral, pinzamientos...

¿Qué causa la cervicoartrosis?


Las causas que producen  la cervicoartrosis son las mismas que en cualquier otra articulación del cuerpo:

  • Predisposición genética
  • Historia familiar,
  • Envejecimiento natural de los huesos
  • Traumatismos cervicales como fracturas, luxaciones o esguinces cervicales
  • Posturas defectuosas, etc


Síntomas


Los principales síntomas de la cervicoartrosis son el dolor y la rigidez.

El dolor puede manifestarse de forma local, en cuyo caso se le llama cervicalgia. También puede irradiarse superior, dando origen a una radiculalgia por compresión mecánica de alguna de las raíces constitutivas del plexo braquial generalmente por una hernia, protrusión discal, presencia de osteofitos…

La rigidez afecta la movilidad del cuello en todas las direcciones (flexión, extensión, rotaciones e inclinación lateral), manifestándose principalmente en las primeras horas del día (rigidez matutina).

Otros síntomas asociados a  la cervicoartrosis son:

  • contracturas musculares
  • crujidos o chasquidos en las articulaciones del cuello
  • sensación de arena en las articulaciones del cuello
  • pérdida de elasticidad
  • atrofia muscular, etc.

Cuando el proceso degenerativo cervical se asocia con  la afectación de las arterias vertebrales (encargadas de la irrigación cerebral), dan lugar al síndrome de insuficiencia vertebrobasilar. Dicho síndrome puede manifestarse con: mareos, cefaleas, náuseas, vómitos, ruidos en los oídos, visión borrosa...


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Fisioterapia en la cervicoartrosis

La Fisioterapia es de capital importancia para aliviar, mejorar y prevenir la aparición y recaídas del proceso cervicoartrósico.

Los objetivos del tratamiento fisioterapéutico son:

  • aliviar del dolor.
  • corregir posturas defectuosas.
  • recuperar de la movilidad y de la elasticidad de las diferentes estructuras (revertir la rigidez).
  • mejorar el  sistema muscular.

En general, no es aconsejable la utilización de collarines, ya que el collarín aumenta la rigidez articular y la atrofia muscular, salvo en casos con características especiales; por tanto, la prescripción de un collarín corresponde al médico o al fisioterapeuta, pero no al propio paciente.

Para obtener sus objetivos, la Fisioterapia utiliza usa en sus tratamientos:

  • Aplicación de calor (microonda y onda corta), con la finalidad de relajar los diferentes tejidos.

  • Corrientes analgésicas (como el TENS), su utilización está encaminada fundamentalmente al alivio del dolor.

  • Ultrasonidos, aprovechando sus efectos térmico y mecánico sobre los diferentes tejidos implicados.

  • Magnetoterapia, que colabora en la mejoría de la osteoporosis, que suele asociarse al proceso artrósico.

  • Tracción cervical, obtiene beneficios al producir la descompresión de los discos intervertebrales y de las raíces nerviosas.

  • Masaje, para obtener la relajación de las contracturas musculares.

  • Estiramientos musculares, para recuperar la elasticidad normal de los músculos implicados.

  • Movilización pasiva para vencer la rigidez articular, al estirar las diferentes estructuras articulares.

  • Técnicas de movilización con impulso de corta amplitud y alta velocidad, para suprimir los posibles bloqueos vertebrales.

  • Técnicas de liberación miofascial, para normalizar las posibles restricciones fasciales.

  • Técnicas de reforzamiento muscular para combatir la atrofia.

 

Por lo general, al mejorar el estado articular y muscular, se produce, al mismo tiempo, la desaparición total o parcial de los síntomas del síndrome de insuficiencia vertebrobasilar.


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